Mi hogar. Lugar aislado por el océano atlántico que nos
nutre de una infinidad de especies, de fauna acuática en el bello recorrido por
su cuerpo. Me niego con lo anteriormente expuesto a los acuarios, a las jaulas,
a los circos que vagan sobre esta tierra. No hace falta, el mar nos da lo que
queremos ver, no más que sumergir nuestras gafas sea cuales sean y nadar un
poco, un rato donde un mundo raro nos hace hueco. Por ello estoy en contra de delfinarios
y otros derivados. No lo necesitamos. Una cosa bien, es rescatar alguna
tortuga, alguna ballena y devolverla a su mundo…un mundo de agua que se expande
indefinidamente por este planeta. Los delfines por ejemplo son seres que se
desquician en una piscina, necesitan de la libertad, del aliento de su especie
que se prolonga en los mares. Sus años de vida como tanto otros disminuye
considerablemente, solo, por el divertimento de nuestros ojos, de nuestros
niños. Hay que educar, no prohibir….educar en que cada especie es libre en su hábitat
y no tras una jaula de unos metros cuadrados en el afán del látigo. Descubramos
este insólita esfera donde las maravillas del palparla y respetarla puede ser
caricia mágica. Que no me vengan con excusa, ahora, en pleno siglo XXI. Hay que
deja correr este globo azul en su entereza, en su música alada por la
naturaleza, libre y pacífica.
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jueves, 3 de agosto de 2017
domingo, 2 de julio de 2017
TEORIA DE LAS CUERDAS
Amanece. Hemos amanecido en el siglo XXI pero nada ha cambiado respecto a otros siglos. Anda por ahí una teoría según ella podríamos viajar al pasado. No me lo explico. Para qué, en cierto modo, para saber la verdad de nuestra historia. Una historia adulterada por todos los que pisan este planeta. Cada uno dice lo que le conviene, lo que le viene en gana en el concepto de lo de atrás. Existe cierta teoría que arropa estos viajes, estos mundos paralelos en lo que nos cercamos como presa de la huída. En concreto la teoría de las cuerdas se expande y se contrae según las creencias. Para mi entender tendríamos que viajar en el espacio y quedarnos observando el paso del tiempo. Tiempo y espacio. Y luego retornar, más jóvenes en el proceso de los años que han concurrido respecto aquello que dejamos. Entonces, si. Si podríamos describir la historia, lo viejo ante lo estático del paso de los años en nosotros. Esta teoría que no más quiere resumir las cuatro fuerzas en una sola(nucleares, electromagnéticas, débiles y de gravedad). Amanece, en esto andaba pensando mientras corría por el asfalto. Mirar lo de antaño, todo es posible con el avance de las estaciones, de los años. Todavía falta. Pero alguien se irá de este planeta para volver en el suceso del tiempo y lo veremos joven, con otra perspectiva que a lo mejor alienta a los humanos al cambio.
martes, 30 de mayo de 2017
EN BREVE. NARA OSÉS
Vigor en cauces
Aunque temen la muerte…
En
breve impresión de una lucha, de esperanzas que a veces
se desvanecen al son del silencio. Nara Osés ha dejado este poemario en mis
manos hace unos años y que ahora capturo con la ternura de sus palabras, con su
voz alentadora y elocuente impregnada de la pureza de sus versos en el lugar
que ha crecido y visto duro donde la infértil de su paisaje conquista los
corazones quien la lee “niña, aunque aprezca mujer/las violencias recortan la
infancia…” Sobrecogedor, queja de unas tierras sometidas a grotescos vaivenes
de la infancia. Hay acaso niñez. No, en este libro todo es rajado, todo es
real, todo es esbeltas agresividades que desgarra, que lástima quien no quiere
escuchar.
“…Habían comprado poxi
y cada uno armó su bolsita. Alucinaban, recuerda ahora. Ella tenía el rostro lastimado,
rasguñado…” También en el aquí y el ahora de este pequeño libro se incluye
algún otro relato enmarcado en la belleza, en la destrucción de los sentidos
tanto sea joven como añejo.
lunes, 20 de marzo de 2017
JOSÉ RIVERO
Se va el hombre pero queda el aprendizaje de su verticalidad
sonriente ante la vida. Altruista, sencillo, dedicado a una obra que con el
paso de los años ha abrazado a la cultura. Todos hemos podido compartir uno de
sus sueños sin pedir nada a cambio. Pequeño y grandes instantes eviterno en el
curso del mañana. Ahora queda su esencia como flujo de quienes lo apreciábamos,
admirábamos. Será duro el camino, pero hay que continuar, perseverar su
proyecto como apoyo desinteresado a todas las artes, como eje en la primacía
del buen hacer de su espíritu navegante en el presente, en las estaciones
venideras en nuestra memoria.
sábado, 18 de febrero de 2017
ENYA. MÚSICA.3
Puede ser que los ritmos calmos de la imaginación se vuelven
en pacíficas notas que nos atraviesa con su lanza de plumas verdes. Así empiezo
con esta indiscutible artista llamada “Enya”. Ya son muchos años. Recuerdo
aquel primer vinilo donde su tono me absorbía en aquello que buscaba, que me satisficiera.
El canto al mundo de los sueños diría
yo, el canto a la esperanza de que aún se puede crecer y crecer en medio de tanto
absurdo. No sé como describir su música, alegre y nostálgica a la vez. No sé,
una sombra que se mueve bajo la defensa de lo que es hoy esta atmósfera, es
divergente a la sintonía de los humanos ante la agresividad sanguinolenta. Un
canto de paz que nos envuelve en la cima de la ensoñación, del volar en la
huída de esta vida. A veces las palabras no valen, solo como he dicho en otros
textos la identificación de cada uno. Su perfecta melodía evoca paisajes
idílicos mecidos por veleros en la gruta de lo bello, de lo infinito.
Absolutamente exquisita, afincada en el puede ser un mundo mejor.
miércoles, 15 de febrero de 2017
LOORENA MCKENNITT. MUSICA.2
Sí, el sonido imparable, inexorable de un alma que viaja en
otro tiempo, en otras dimensiones. Me someto a él, al incansable hábito de
escuchar el sonido de la belleza, de la cuasi- perfección de su voz. Me aleja,
me destina donde las cumbres nevadas descansan sobre lagos azules donde los
cuerpos danzan al son de un arpa, de un piano grande, muy grande. La escucho…la
escucho en tintineo veraz de su verticalidad ante otras voces, ante otras
canciones que vagamente dicen algo. Me miro, me observo ante esta pantalla y
mis oídos estremecen mi cuerpo cuando paso a paso elige como amante a la música
como dicha eterna. No sé, es lo que ya andaba diciendo de identificarse ante la
melancolía, ante la alegría, ante un poema envuelto en notas que te absorben
hasta ser corriente uniforme y azocada
por su don. Aquí está, aquí la presento, la dama que me hace fraccionarme en un
mundo inexistente para todos, para todas “Loreena Mckennitt”. Adiós, ya
continuaré en el curso de las reinas que imperan en mis huellas. Hoy un día
como otro, algo frío, algo lluvioso pero continuando.
domingo, 12 de febrero de 2017
LISA GERRARD. MÚSICA.1
Cuando hablan de identificarse me inmiscuyo en mis
auriculares y soy derrame de la veracidad de mis manos. La música que me inspira. Aquí está, la estoy
escuchando. Un cierto tremor se expande por mis sentidos albergando la
distancia. No voy lejos, aquí, Lisa Gerrard( grupo Dead Can Dance). Se conmueve
las neuronas en el tintineo de su voz. Grande, bella, perfecta para los pasos
de una vida que no más hace escuchar y escuchar. Muchos años oigo está gran artista. No sé qué
decir de su música. Aislamiento en una atmósfera subterránea que se enraíza en
el despuntar del nocturno. Astros ovacionan su canto a un mundo sucedáneo de
desgarros, de gritos, de lo absurdo de
las batallas. En su hábitat se mezclan diversos instrumentos, diversos tonos
que nos lleva lejos, muy lejos…más allá de la realidad. La música puede
garabatearte en la profundidad de tus adentros.
Te crea emociones, tanto agradables como nostálgicas, meditativas. Por ello me encojo en mi rincón y saboreo las
sensaciones que ampara esta musa en los sueños y los sueños. Este, mi refugio
inspira el acontecer variopinto de cada palabra mecida por el sonido de la
libertad, del mágico hechizo de esta cantante-compositora.
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