Y sigo con mis textos relativos a la música. Ah…la música,
manantial eterno de las palabras por donde erijo mis escritos. Hoy ordenando mi
habitación me he hallado unos compact de un grupo escoses llamado Capercaille.
Una unión de músicos que recrean temas célticos. Mi primera impresión al escucharlo después de
tantos años ahí guardado, con el polvo haciendo lo que manda sin dominar
demasiado es una grata voz sutil que embelesa hacía una mirada de pacíficos
retoques. Una voz, una música que se ahonda en mis sentidos percibiendo el
firmamento de los sueños. Es un grupo de
antaño o no tanto de los ochenta, de los noventas y yo diría actual en cuanto
escucho sus melodías arraigadas a una tierra donde lo verde escala hasta sus
gargantas y se enraíza en su canto.
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domingo, 5 de mayo de 2019
miércoles, 1 de mayo de 2019
LA ISLA...
Vivo en una isla y no
cabe duda. Una isla briosa en su naturaleza vigente aun en la actualidad,
no en todas, pero existe un aliento
fresco de especies que aun dan respiración ante la crisis climática. Tenemos el
matorral costero, unas especies que tienen que soportar las inclemencias del
agua, por ello, están preparados para agarrarla y almacenarla en sus tejidos
que son suculentos. Es como
si el desierto despertará en estas ínsulas en una altura hasta los 800 o
300-400 según la orientación. Hay vemos tabaibas,
cardones, verodes, aulagas, siemprevivas, margaritas, etc…Si seguimos
ascendiendo nos encontramos con el
bosque termófilos . Sabinas, almácigos,
lentiscos, acebuches, dragos, palmeras, etc según la isla porque se han ido
perdiendo con el paso del tiempo y quedan apartados en las islas más occidentales. Y seguimos
caminamos , nos metemos en el maravilloso y virginal Monteverde. La laurisilva
de la era terciaria deja ver el laurel, el acebiño, el viñatigo, etc…En su ida
la sustituye la faya-brezal . Es muy rico, muy hermoso con sus helechos,
líquenes…Llegamos ahora a lo pobre pero bello el pinar con sus jaras, tagasastes, tomillos…Y
terminando el matorral de la cumbre, cumbre esplendorosa donde si pisamos la
isla de en frente podremos hallar el pico del Teíde con la violeta del Teíde.
Porqué no hay que desperdiciar cada rincón de estas ínsulas. Islas donde con
sus microclimas y relieves podemos ver un surtido de vegetación de toda índole
aunque somos minúsculos, pequeñitos terráqueamente y más aun en el universo
(nada). Y no es que sea decidida a lo único y exclusividad de esta parte del
mundo. Un mundo donde la diversidad nos puede asombrar y nos asombra. Por ello
tenemos que cuidar lo que nos rodea, lo que pisamos para que generaciones
futuros puedan sentir en su visión, en su tacto admiración por los paisajes
distintos de este globo. Sí, vivo en una isla y por ello tengo que escribir de
la atmosfera que me envuelve, que observo pero sin menospreciar el otro lado
del océano que nos separa de otras bellezas.
sábado, 27 de abril de 2019
DE MI ALMA , LUCES DE BENITA LÓPEZ PEÑATE
DE MI ALMA, LUCES. BENITA LÓPEZ PEÑATE(Presentación del 26 abril Club la Provincia)
Buenas
noches, hoy tengo la oportunidad y la satisfacción de presentar esta antología
de Benita López Peñate “ DE MI ALMA,
LUCES”.
Un
respirar profundo y auténtico emerge de este libro de poemas y relatos dividido
en tres partes, en tres etapas de la vida como escritora. Cuando comencé a
leerlo un suspiro me invadió, me invadió en un pausado inspirar y espirar que
causa una evidente paz, un cierto sosiego por este mar, por esta tierra que nos
rodea. La naturaleza es fundamental en ellos, con una sencillez y poesía libre
de obstáculos nos lleva en su primera
parte “Suerte de arena” que está dividida en tres a una pausa a la existencia,
donde la memoria nos lleva a una nostalgia, a una soledad que solo la poeta
podrá explicarnos.
El
mar, el mar casa donde ella se cobija,
necesita sentirlo, verlo diariamente. Vivimos en una isla y Benita se encuentra
en si misma cuando se halla frente a él, naturaleza viva que le da el continuar
en su luz por los caminos de esta tierra. Sus palabras presentes son árbol,
tierra, agua, orilla..una orilla que nos invita a sentarnos y detenernos en el
tiempo, en un tiempo atrás. Y continuo…continuo con la belleza misteriosa y
hechizante de “Tocar el viento” La paz,
las guerras baldías, un tiempo que lo llevamos en el alma, en la reconditez de
nuestros sentidos, en armonía con la presencia cercana de la mujer en la esfera
rural. Porqué Benita es humilde, es franca, es sencilla. Y dice en uno de estos
poemas relatos o relatos poemas
“Lucía:
claridades y sombras nocturnas se
desvanecen y los árboles muestran el tenue rocío del océano que anilla la
isla.”
Si,
como la isla estuviera atada a una cuerda que la rodea y que a veces es
limitante, una limitación efímera hasta
que nuestra conciencia toma la entereza que podemos volar y volar y muy bien alto.
Recuerda Benita a las mujeres que nos han edificado en el hoy, el aliento de
sudor que han impulsado en el ayer para este presente. Con ello este ayer
fortifica el hoy. Es intensa y breve, en esta intensidad y brevedad alcanza la
eternidad, la eternidad de sus palabras.
Personas cercanas, cotidianas en su vida conforma este apartado de
relatos del libro y en ellos descubrimos
“EL VIENTO “…y empiezo una danza con el viento, me gusta, me zarandea, me toca, me
abraza y me suelta y de nuevo me abraza…”
El
viento está presente en la vida de Benita como el mar donde se mece al compás
de su ruido monótono, casi musical según se mire. Un viento que puede ser
brioso y otras apagado, pero casi siempre está ahí, en su entorno, con su
musicalidad.
Y para terminar nos quedamos en sus últimos
poemas “PASIÓN DE ESPIGAS” donde la poeta proclama la veracidad de los actos,
de las palabras. No le vale lo oscuro, lo desequilibrante, el sí o quizás no ,
en cierto modo la duda. Todo es blanco o negro, es decir la verdad. La verdad
toma posición en su rutina, no vale balanceos. También podemos descubrir en sus
versos el amor como
TERNURA:
“ cielo y mar estrechan sus manos/ velos
de agua entre el sol y nosotros” y más adelante “ NO pongo muebles por miedo a que desaparezca” no poner muebles, no decorar el amor por si
acaso se vaya, quiere la seguridad y no pronunciarlo alto sino íntimo, intenso.
Podemos encontrar hasta un cierto erotismo, merodea vagamente pero ahí está. Y
acabo respirando, en su silencio que se desnuda en este libro como mucha y
maravillosa calma, equilibrio entre la tierra y ella.
lunes, 8 de abril de 2019
H2O
Agua, quiero agua, simplemente.
El H2O conocido globalmente en este
apartado mundo, en esta apartada galaxia es la fuerza viva de todo movimiento.
La podemos encontrar en varios estados y varios tipos. Sin ella, aquí, no
estaríamos. Es elixir de los seres vivos, de todos. Su repartición en este
mundo es descalabrado y hay procesos de continuas guerras por ella, por el agua
según donde circule, según el pueblo que amamante. Por ello hay que mimarla, hacerla llegar a cualquier
lugar por muy remoto y torcido que sea su sendero. Que seríamos sin el agua,
muerte. Ahora me vienen imágenes que gentes cavando pozos con sus propias manos
para hallar este líquido milagroso. Sí, no hay más. Tal vez este dañada y sea también tóxica pero hay
métodos por los que se puede depurar y hacer que llegue a todos en vertical
condiciones, condiciones salubres, condiciones pacíficas. Todos necesitamos de
ella y no la valoramos como tal. Solo, la ensuciamos, la asesinamos, la
intoxicamos y al final la batalla por este recurso natural.
Ciclo del agua.(sencillo)
Su ritmo constante en este
planeta es obvio, ya que es un ciclo cerrado. Siempre habrá agua en cualquiera
de sus estados. Entonces, porqué mortificarla, porqué robarla. Hay agua para
todos. Según el ciclo a mayor temperatura mayor precipitación, humedad en torno
al 100 % de humedad habrá precipitación llegando al estado sólido (nieve) si
esta es menor.
domingo, 24 de febrero de 2019
Diversidad e igualdad...
Diversidad. Igualdad.
Homogenización de la sociedad llamaría yo. No veo y es lo que rumorea en mis
pensamientos el potenciar la inclusión en una atmósfera ajena a lo que llaman
por decirlo de alguna manera “normalidad”. No, eso no es inclusión. La inclusión
a mi entender es el proceso de actuar, cantar o
lo que sea en la mezcla de condiciones. Y digo esto porque están
excluyendo cuando dicen o hacen a estas personas con alguna discapacidad ( ya
sea física, psíquica, etc…) como protagonistas en segundo plano en un ambiente
distante , con muros y vallas. Igualdad
e inclusión lo asocio con de trabajar todos a la misma vez, no tratarlos con
inferioridad donde el guía se lleva todos los meritos por haberlos-as sacado a
la luz de la sombra que manifiesta muchas mentes. No entiendo, aquí no hay que
ayudar a nadie, la estima crece con los propios logros sea la condición que sea
no un lumbrera dándose de un tipo de “Dios” inexistente.
viernes, 8 de febrero de 2019
Plástico y demás...
“Desnuda. Sí, desnuda
y el ronronear de olas violentadas por un viento que no cesa…que no cesa.
Desnuda, liada a las mareas oscuras de la luna menguantes cuando el vacío es presencia,
es preciso en su aleteo de las miradas. Desnuda, presa de la plasticidad de un
océano que muere a medida que sus especies indeterminadas caen en redes se
ahogan en lo hondo de la herida, de la muerte. Desnuda. Sí, desnuda amasando
sueños de cada tortura de ballenas insonoras en el dolor. Desnuda, corriente
que me lleva a la ciega esfera habitada de la sin razón. Desnuda. Sí, desnuda
penetro en un océano que se pierde con el paso del tiempo. Tic-tac, tic-tac…Uhm
desnuda , somos raíces de un agua gris, perdida. “
Y por qué este rollo, así comienza mi impresión que viene
desde lejanos tiempo de un mar que no cuidamos. Pesticidas, plásticos para
decirlo de manera sencilla son el detestable fin de especies existente en el. Y no solo
ellas, también, opino, que nosotros nos autodestruimos. Ríos, mareas con tanta
basura. Debemos de reciclar, debemos aminorar del uso de plásticos, del uso de
gases mortíferos para nuestra tierra. Cada día, más y más, nos rodea más contaminación
de manera irreversible. Tal vez o será cierto que el mundo vivirá un cambio como
los hubo en la era de las glaciaciones, etc. No nos llevemos una sorpresa, la
palabra desarrollo sostenible lo dice, cuidar nuestro planeta para generaciones
futuras, para esos hijos de la tierra. En estos momentos alimentamos a nuestros
mares de todo tipo de sustancias tóxicas a igual que nuestras tierras. No se sorprendan y aparecen mutaciones
genéticas luego y un etc de enfermedades. El agua , fuente de vida, fuente de
energía, fuente de alegría hay que cuidarla, mimarla. Sí, cuidarla, como todo
en esta vida.
sábado, 19 de enero de 2019
Radiofrecuencia...
RADIOFRECUENCIA.
Dicen que nos llegan sonidos del universo ¿qué será? Nos preguntamos.
Un agujero negro, una estrella, etc… La radio emite ondas que van a años luz
fuera de esta atmósfera que nos rodea, que nos acoge. A dónde pueden llegar ¿Pueden retornar? Y escuchar
en el más de los absolutos silencios sus chasquidos, sus emisiones. Somos
energía, energía que palpita más allá de lo que creemos. Pero todo queda en un
misterio y este misterio nos lleva a pensar, a meditar ¿estamos solos en la
extensión de este cosmos? No sé, una conferencia dada con el inicio de la II guerra
mundial puede estar vagando en miles de soles, de planetas, de estrellas que
desconocemos. No me gusta creer que solo existe este planeta con vida, sería
muy egocéntrico. Donde puede llegar
nuestra voz, nuestro grito, nuestras emisiones radiofónicas. No, no lo sabemos.
Pueden que nos hayan detectado. Pero que sacamos con esto. Este mundo perdido
en la inmensa oscuridad del universo. Tenemos que cuidarnos, ser cívicos con
nosotros mismos y después indagar en el más allá de este planeta azul.
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