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lunes, 10 de junio de 2019

HUMO DE OTOÑO (CLARA CRUZ DE LA ROSA)


HUMO DE OTOÑO (Clara Cruz de la Rosa)
…Pronto el invierno y el tiempo pasa.
Dentro de nada vuelven a tus sentidos…
Andaba olisqueando la feria del libro de Las Palmas de Gran Canaria. Sí, ese humo aromático en espiral que expulsa cada libro, los libros que allí se cobijan.  Y de repente este poemario cayó en mis manos, me lo regalaron por la compra de un libro.  Un poemario cuyos versos están llenos de sensatez y de un cierto grado abandono a lo negativo, a lo que nos influye de manera mala. Está lleno de una erupción recóndita donde se escupe todo las brumas, cadenas interpuestas en el camino de la vida, es como un exorcismo de un ayer apenado, cobarde, condenado al silencio.  Pero también a un recuerdo que se antoja en sus fotogramas mentales a un querer grandioso que más vale no decir palabra, una añoranza al ayer también se cruza en este poemario. Una añoranza de lo que se ha ido y no se ha dicho.
Lo llamo a la memoria a mi antojo.
Es el clavo al que me aferro
Cuando la caída es eminente.
Sé que si lo comparto
El hechizo se desvanece…
Este libro fragmentado en dos nos lleva a una templanza de un modo sosegada a pesar de esa memoria que se empeña en pensar en ¿quién? No lo sé, pero sus versos amenos, con la canción de la existencia, porqué es existencial , del tiempo que nos lleva a sus recuerdos, a su conducta pasiva ante el deseo de expresión ya sea cualquiera de las formas.
…miramos buscando tenues calores del pasado,
Aunque solo sea a la espera de espectros
Que mantenemos cálidos en nuestra memoria…
Humo de otoño, versos de una gran y calma intensidad. No conozco a la poeta, ni siquiera sé quién es, pero descifro de una persona que se ha columpiado ante el callar del ayer y que aun hoy no se atreve a pronunciarse.

domingo, 5 de mayo de 2019

CAPERCAILLIE(MÚSICA)


Y sigo con mis textos relativos a la música. Ah…la música, manantial eterno de las palabras por donde erijo mis escritos. Hoy ordenando mi habitación me he hallado unos compact de un grupo escoses llamado Capercaille. Una unión de músicos que recrean temas célticos.  Mi primera impresión al escucharlo después de tantos años ahí guardado, con el polvo haciendo lo que manda sin dominar demasiado es una grata voz sutil que embelesa hacía una mirada de pacíficos retoques. Una voz, una música que se ahonda en mis sentidos percibiendo el firmamento de los sueños.  Es un grupo de antaño o no tanto de los ochenta, de los noventas y yo diría actual en cuanto escucho sus melodías arraigadas a una tierra donde lo verde escala hasta sus gargantas y se enraíza en su canto.

miércoles, 1 de mayo de 2019

LA ISLA...


Vivo en una isla y no cabe duda. Una isla briosa en su naturaleza vigente aun en la actualidad, no  en todas, pero existe un aliento fresco de especies que aun dan respiración ante la crisis climática. Tenemos el matorral costero, unas especies que tienen que soportar las inclemencias del agua, por ello, están preparados para agarrarla y almacenarla en sus tejidos que son suculentos.  Es  como  si el desierto despertará en estas ínsulas en una altura hasta los 800 o 300-400 según la orientación. Hay vemos  tabaibas, cardones, verodes, aulagas, siemprevivas, margaritas, etc…Si seguimos ascendiendo  nos encontramos con el bosque termófilos .  Sabinas, almácigos, lentiscos, acebuches, dragos, palmeras, etc según la isla porque se han ido perdiendo con el paso del tiempo y quedan apartados  en las islas más occidentales. Y seguimos caminamos , nos metemos en el maravilloso y virginal Monteverde. La laurisilva de la era terciaria deja ver el laurel, el acebiño, el viñatigo, etc…En su ida la sustituye la faya-brezal . Es muy rico, muy hermoso con sus helechos, líquenes…Llegamos ahora a lo pobre pero bello el pinar  con sus jaras, tagasastes, tomillos…Y terminando el matorral de la cumbre, cumbre esplendorosa donde si pisamos la isla de en frente podremos hallar el pico del Teíde con la violeta del Teíde. Porqué no hay que desperdiciar cada rincón de estas ínsulas. Islas donde con sus microclimas y relieves podemos ver un surtido de vegetación de toda índole aunque somos minúsculos, pequeñitos terráqueamente y más aun en el universo (nada). Y no es que sea decidida a lo único y exclusividad de esta parte del mundo. Un mundo donde la diversidad nos puede asombrar y nos asombra. Por ello tenemos que cuidar lo que nos rodea, lo que pisamos para que generaciones futuros puedan sentir en su visión, en su tacto admiración por los paisajes distintos de este globo. Sí, vivo en una isla y por ello tengo que escribir de la atmosfera que me envuelve, que observo pero sin menospreciar el otro lado del océano que nos separa de otras bellezas.

sábado, 27 de abril de 2019

DE MI ALMA , LUCES DE BENITA LÓPEZ PEÑATE


DE MI ALMA, LUCES. BENITA LÓPEZ PEÑATE(Presentación del 26 abril Club la Provincia)
Buenas noches, hoy tengo la oportunidad y la satisfacción de presentar esta antología de Benita López Peñate  “ DE MI ALMA, LUCES”.
Un respirar profundo y auténtico emerge de este libro de poemas y relatos dividido en tres partes, en tres etapas de la vida como escritora. Cuando comencé a leerlo un suspiro me invadió, me invadió en un pausado inspirar y espirar que causa una evidente paz, un cierto sosiego por este mar, por esta tierra que nos rodea. La naturaleza es fundamental en ellos, con una sencillez y poesía libre de obstáculos nos lleva  en su primera parte “Suerte de arena” que está dividida en tres a una pausa a la existencia, donde la memoria nos lleva a una nostalgia, a una soledad que solo la poeta podrá explicarnos.
El mar, el mar  casa donde ella se cobija, necesita sentirlo, verlo diariamente. Vivimos en una isla y Benita se encuentra en si misma cuando se halla frente a él, naturaleza viva que le da el continuar en su luz por los caminos de esta tierra. Sus palabras presentes son árbol, tierra, agua, orilla..una orilla que nos invita a sentarnos y detenernos en el tiempo, en un tiempo atrás. Y continuo…continuo con la belleza misteriosa y hechizante  de “Tocar el viento” La paz, las guerras baldías, un tiempo que lo llevamos en el alma, en la reconditez de nuestros sentidos, en armonía con la presencia cercana de la mujer en la esfera rural. Porqué Benita es humilde, es franca, es sencilla. Y dice en uno de estos poemas relatos o relatos poemas
“Lucía: claridades y sombras nocturnas se desvanecen y los árboles muestran el tenue rocío del océano que anilla la isla.”
Si, como la isla estuviera atada a una cuerda que la rodea y que a veces es limitante, una limitación efímera  hasta que nuestra conciencia toma la entereza  que podemos volar y volar y muy bien alto. Recuerda Benita a las mujeres que nos han edificado en el hoy, el aliento de sudor que han impulsado en el ayer para este presente. Con ello este ayer fortifica el hoy. Es intensa y breve, en esta intensidad y brevedad alcanza la eternidad, la eternidad de sus palabras.  Personas cercanas, cotidianas en su vida conforma este apartado de relatos del libro y en ellos descubrimos
 “EL VIENTO “…y empiezo una danza con el viento, me gusta, me zarandea, me toca, me abraza y me suelta y de nuevo me abraza…”
El viento está presente en la vida de Benita como el mar donde se mece al compás de su ruido monótono, casi musical según se mire. Un viento que puede ser brioso y otras apagado, pero casi siempre está ahí, en su entorno, con su musicalidad.
 Y para terminar nos quedamos en sus últimos poemas “PASIÓN DE ESPIGAS” donde la poeta proclama la veracidad de los actos, de las palabras. No le vale lo oscuro, lo desequilibrante, el sí o quizás no , en cierto modo la duda. Todo es blanco o negro, es decir la verdad. La verdad toma posición en su rutina, no vale balanceos. También podemos descubrir en sus versos el amor como
TERNURA: “ cielo y mar estrechan sus manos/ velos de agua entre el sol y nosotros” y más adelante “ NO pongo muebles por miedo a que desaparezca no poner muebles, no decorar el amor por si acaso se vaya, quiere la seguridad y no pronunciarlo alto sino íntimo, intenso. Podemos encontrar hasta un cierto erotismo, merodea vagamente pero ahí está. Y acabo respirando, en su silencio que se desnuda en este libro como mucha y maravillosa calma, equilibrio entre la tierra y ella.

lunes, 8 de abril de 2019

H2O



Agua, quiero agua, simplemente. El  H2O conocido globalmente en este apartado mundo, en esta apartada galaxia es la fuerza viva de todo movimiento. La podemos encontrar en varios estados y varios tipos. Sin ella, aquí, no estaríamos. Es elixir de los seres vivos, de todos. Su repartición en este mundo es descalabrado y hay procesos de continuas guerras por ella, por el agua según donde circule, según el pueblo que amamante.  Por ello hay que mimarla, hacerla llegar a cualquier lugar por muy remoto y torcido que sea su sendero. Que seríamos sin el agua, muerte. Ahora me vienen imágenes que gentes cavando pozos con sus propias manos para hallar este líquido milagroso. Sí, no hay más. Tal vez  este dañada y sea también tóxica pero hay métodos por los que se puede depurar y hacer que llegue a todos en vertical condiciones, condiciones salubres, condiciones pacíficas. Todos necesitamos de ella y no la valoramos como tal. Solo, la ensuciamos, la asesinamos, la intoxicamos y al final la batalla por este recurso natural.

Ciclo del agua.(sencillo)



Su ritmo constante en este planeta es obvio, ya que es un ciclo cerrado. Siempre habrá agua en cualquiera de sus estados. Entonces, porqué mortificarla, porqué robarla. Hay agua para todos. Según el ciclo a mayor temperatura mayor precipitación, humedad en torno al 100 % de humedad habrá precipitación llegando al estado sólido (nieve) si esta es menor.

domingo, 24 de febrero de 2019

Diversidad e igualdad...


Diversidad. Igualdad. Homogenización de la sociedad llamaría yo. No veo y es lo que rumorea en mis pensamientos el potenciar la inclusión en una atmósfera ajena a lo que llaman por decirlo de alguna manera “normalidad”. No, eso no es inclusión. La inclusión a mi entender es el proceso de actuar, cantar o  lo que sea en la mezcla de condiciones. Y digo esto porque están excluyendo cuando dicen o hacen a estas personas con alguna discapacidad ( ya sea física, psíquica, etc…) como protagonistas en segundo plano en un ambiente distante , con muros y vallas.  Igualdad e inclusión lo asocio con de trabajar todos a la misma vez, no tratarlos con inferioridad donde el guía se lleva todos los meritos por haberlos-as sacado a la luz de la sombra que manifiesta muchas mentes. No entiendo, aquí no hay que ayudar a nadie, la estima crece con los propios logros sea la condición que sea no un lumbrera dándose de un tipo de “Dios” inexistente.

viernes, 8 de febrero de 2019

Plástico y demás...


“Desnuda. Sí, desnuda y el ronronear de olas violentadas por un viento que no cesa…que no cesa. Desnuda, liada a las mareas oscuras de la luna menguantes cuando el vacío es presencia, es preciso en su aleteo de las miradas. Desnuda, presa de la plasticidad de un océano que muere a medida que sus especies indeterminadas caen en redes se ahogan en lo hondo de la herida, de la muerte. Desnuda. Sí, desnuda amasando sueños de cada tortura de ballenas insonoras en el dolor. Desnuda, corriente que me lleva a la ciega esfera habitada de la sin razón. Desnuda. Sí, desnuda penetro en un océano que se pierde con el paso del tiempo. Tic-tac, tic-tac…Uhm desnuda , somos raíces de un agua gris, perdida. “
Y por qué este rollo, así comienza mi impresión que viene desde lejanos tiempo de un mar que no cuidamos. Pesticidas, plásticos para decirlo de manera sencilla son el detestable  fin de especies existente en el. Y no solo ellas, también, opino, que nosotros nos autodestruimos. Ríos, mareas con tanta basura. Debemos de reciclar, debemos aminorar del uso de plásticos, del uso de gases mortíferos para nuestra tierra. Cada día, más y más, nos rodea más contaminación de manera irreversible. Tal vez o será cierto que el mundo vivirá un cambio como los hubo en la era de las glaciaciones, etc. No nos llevemos una sorpresa, la palabra desarrollo sostenible lo dice, cuidar nuestro planeta para generaciones futuras, para esos hijos de la tierra. En estos momentos alimentamos a nuestros mares de todo tipo de sustancias tóxicas a igual que nuestras tierras.  No se sorprendan y aparecen mutaciones genéticas luego y un etc de enfermedades. El agua , fuente de vida, fuente de energía, fuente de alegría hay que cuidarla, mimarla. Sí, cuidarla, como todo en esta vida.